El tribunal de apelaciones más importante de Países Bajos ha dictaminado que el caso contra un seguidor del PVV por incitación pública al odio contra los musulmanes debe ser juzgado de nuevo.
Absolución en Ámsterdam
El acusado había sido absuelto de los cargos de insultar a los musulmanes en el documental "Wilders, la película". Sin embargo, el 10 de abril, el Tribunal Supremo dictaminó que el tribunal de primera instancia no había evaluado adecuadamente el caso y no había justificado suficientemente su decisión.
El seguidor del PVV, tal como se presentó en el documental, hizo las declaraciones en un documental sobre Geert Wilders, que se emitió en 2010. Entre otras cosas, calificó a los árabes de "maricones" que "se follan a los niños" porque "eso es normal en su cultura".
El Tribunal de Apelación de Ámsterdam absolvió al hombre de insulto grupal. Dictaminó que, según su evaluación, las declaraciones impugnadas eran absolutamente insultantes para los musulmanes, pero a continuación, dictaminó que se habían hecho en el contexto de un debate público y no constituían abuso innecesario pues no incitaban al odio, la violencia, la discriminación o la intolerancia. La Fiscalía no estuvo de acuerdo con la absolución y apeló la decisión ante el Tribunal Supremo.
¿Parte de un debate público?
El Tribunal Supremo ha señalado que en derecho penal, para evaluar si una declaración es ofensiva, se debe tener en cuenta la redacción de la misma y el contexto en el que se hizo. Además, debe evaluarse, entre otras cosas, si la declaración puede contribuir al debate público y si no es innecesariamente abusiva.
El Tribunal Supremo ha dictaminado que el marco de evaluación utilizado por el tribunal de Ámsterdam, que solo evaluó si las declaraciones del sospechoso -que no se considera un político- incitaban al odio, la violencia, la discriminación o la intolerancia, no cumplía esta norma. Además, no justificó suficientemente por qué las declaraciones de los acusados no constituyen un abuso innecesario en vista de su redacción.
Por ello, el Tribunal Supremo ha devuelto el caso al Tribunal de Apelación de Ámsterdam para que dicte una nueva sentencia.